
Los narcoterroristas de las FARC exigieron a Juan Manuel Santos que acabara con los programas de lucha contra la droga.
Inmediatamente Santos hizo caso y canceló la aspersión aérea con glifosato y la erradicación forzada.
El viceministro de defensa, Rafael Guarín, recordó que “el Gobierno comenzó por acabar los Grupos Móviles de Erradicación (GME); luego eliminó la ambiciosa Política de Consolidación Territorial, que comprendía componentes de desarrollo económico y social para las regiones; al igual que debilitó la sustitución de cultivos y los programas de desarrollo alternativo.
El desmonte de la erradicación manual no admite discusión, lo que además demuestra que para Santos / Timochenko el problema no era el glifosato, sino detener la eliminación de las matas de coca”.
15 de marzo de 2017.
