La cuestionable paz de Colombia: diario norteamericano

Los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia no pagarán tiempo en la cárcel y tendrán 10 escaños garantizados en el Congreso.

El mundo elogia el posible final de 52 años de insurgencia en Colombia anunciado el miércoles por la noche por el presidente Juan Manuel Santos y el grupo guerrillero de las FARC. A nosotros también nos gustaría creer en la paz. Pero el escepticismo hacia el acuerdo en Colombia y los detalles que están surgiendo dejan claro que mantener la paz no será tan fácil como anunciarla.

Editorial del diario norteamericano The Wall Street Journal publicado el 28 de agosto de 2016.

El acuerdo es producto de cuatro años de negociaciones patrocinadas por el régimen de los Castro en Cuba, que por décadas fue un proveedor militar y asesor político de los marxistas-leninistas de las FARC. En el papel, el acuerdo establece un cronograma de seis meses para que el grupo guerrillero deje las armas y se convierta en un partido político. Los representantes de las FARC tendrán garantizados diez escaños en el Congreso por ocho años, una concesión humillante a unos terroristas que pasaron su vida declarando la guerra contra la democracia. Las FARC también han prometido salir del negocio del narcotráfico, su principal fuente de financiación, a cambio de promesas de desarrollo rural.

Aún más controvertido es el hecho de que los líderes de las FARC no pasarán tiempo en prisión, siempre y cuando confiesen sus delitos en tribunales especiales de verdad y reconciliación. Ese es un trago especialmente amargo para millones de colombianos que han tenido algún familiar o amigo asesinado, secuestrado o torturado durante el largo reinado de terror de las FARC.

No sorprende que los colombianos tengan dudas sobre dar su respaldo al acuerdo en un plebiscito nacional que se llevará a cabo en octubre. Los sondeos muestras índices de aprobación declinantes, junto con una gran proporción de votantes indecisos y una tasa de aprobación para Santos que a duras penas llega a 25%. Al frente de la oposición está su predecesor, el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, el arquitecto de la renovada prosperidad en Colombia y sus victorias militares más contundentes sobre las FARC entre 2002 y 2010.

Otra preocupación es que facciones disidentes de las FARC han anunciado que no dejarán las armas, sin importar lo que hayan decidido los negociadores en La Habana. Parte de la razón puede ser ideológica, pero el mayor incentivo es la lucrativa ganancia que obtiene la guerrilla del negocio del narcotráfico. Es poco probable que asesinos regulares cambien su participación en el negocio de la cocaína por esquemas de desarrollo patrocinados por el gobierno en provincias remotas de los Andes.

Si los colombianos aprueban el acuerdo, el peligro a largo plazo es que la guerrilla explote las concesiones políticas para socavar la democracia. Usarán los tribunales para acusar a oficiales del ejército y la policía de abusos, sin importar si las declaraciones son falsas. Uribe convirtió al ejército en una fuerza más profesional con la ayuda de EE.UU., y las FARC querrán debilitarlo o desmantelarlo.

Ejemplos de acuerdos de paz similares en otros países de América Latina no son un buen augurio. Como lo ha anotado nuestra columnista editorial Mary Anastasia O’Grady, el pacto de Colombia está basado en el que en 1992 firmó El Salvador con su insurgencia marxista, que permitió que los guerrilleros participaran en política e incluyó una amnistía general. Pero ahora esa amnistía ha sido declarada inconstitucional, un problema especialmente complicado dado que el actual presidente de El Salvador es un ex comandante guerrillero.

Después de cinco décadas de guerra, es difícil echarles la culpa a los colombianos por esperar que este acuerdo les dé la mejor oportunidad de lograr una paz duradera. Pero confiar en la esperanza sobre la experiencia significa asumir un riesgo sobre la bondad de los terroristas que nunca han tenido que pagar por sus delitos.

Un comentario

  1. Aquí todo es una gran farsa de estafa al pueblo Colombiano. Ni son legales ni pueden decidir por los que no pueden.
    1) Juan Manuel Santos No es el Presidente Constitucional de los Colombianos.
    2) Todos los actos derivados del primero son totalmente inválidos, carentes de legalidad.
    3) El Estado Colombiano es una República Democrática y de derecho vigente.
    4) ARTICULO 1. Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general.
    5) Las pasadas elecciones fueron ilegales antes, durante y después, hablemos de una sola, (antes), la presidencia del ilegal electo es totalmente nula y es nula porque se impidió la participación de un candidato presidencial completamente legal sin impedimento ante la mirada complaciente del traidor, como los otros candidatos, quedando estos también en la ilegalidad, conducta típica, antijurídica, culpable y punible por omisión, quedando inscrito por ventanilla legalmente, por lo tanto Juan Manuel Santos es Inconstitucional al igual que los demás participantes.
    Las inhabilidades, son aquellas circunstancias creadas por la Constitución o la ley que impiden o imposibilitan que una persona sea elegida o designada en un cargo público, y en ciertos casos, impiden el ejercicio del empleo a quienes ya se encuentran vinculados al servicio, y tienen como objetivo primordial lograr la moralización, idoneidad, probidad e imparcialidad de quienes van a ingresar o ya están desempeñando empleos públicos.
    Las inhabilidades son de orden Constitucional y legal, ellas implican: incapacidad, ineptitud o impedimento para el desempeño de un empleo, imposibilitan el ejercicio de las funciones.
    GARANTÍAS CONSTITUCIONALES.
    La vida, la libertad, la intimidad, la honra y otros derechos fundamentales gozan de la misma protección. Por lo tanto, para Presidente de la República está establecida la revocatoria y en cuyo caso recae sobre el único violentado en sus derechos, como Candidato Presidencial totalmente válido y legal, en donde me concede el derecho de ser elegido y el contrato celebrado por 15.794.940 de electores que dieron validez en democracia, para la Presidencia de la República de Colombia así lo certifica.
    6) Artículo 40. Todo ciudadano tiene derecho a participar en la conformación, ejercicio y control del poder político. Para hacer efectivo este derecho puede:
    1. Elegir y ser elegido.
    2. Tomar parte en elecciones, plebiscitos, referendos, consultas populares y otras formas de participación democrática.
    3. Constituir partidos, movimientos y agrupaciones políticas sin limitación alguna; formar parte de ellos libremente y difundir sus ideas y programas.
    4. Revocar el mandato de los elegidos en los casos y en la forma que establecen la Constitución y la ley.
    5. Tener iniciativa en las corporaciones públicas.
    6. Interponer acciones públicas en defensa de la Constitución y de la ley.
    7. Acceder al desempeño de funciones y cargos públicos, salvo los colombianos, por nacimiento o por adopción, que tengan doble nacionalidad. La ley reglamentará esta excepción y determinará los casos a los cuales ha de aplicarse.
    Las autoridades garantizarán la adecuada y efectiva participación de la mujer en los niveles decisorios de la Administración Pública.
    7) En tal virtud: Artículo 192
    8) Artículo 192. El Presidente de la República tomará posesión de su destino ante el Congreso, y prestará juramento en estos términos: “Juro a Dios y prometo al pueblo cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia”. Si por cualquier motivo el Presidente de la República no pudiere tomar posesión ante el Congreso, lo hará ante la Corte Suprema de Justicia o, en defecto de ésta, ante dos testigos.
    9) Juro a Dios y prometo al pueblo cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia.
    10) Para lo anterior cuento con más de 48´000.000 de Colombianos que lo testifican.

    ¡¡POR LA RESTITUCIÓN DE LA DEMOCRACIA PÉRDIDA Y LA RESTAURACIÓN EN PLENO DERECHO!!
    https://www.facebook.com/JAIROCHRISTIANPRESIDENTE
    PRESIDENTE ACTUAL LEGAL CONSTITUCIONAL DE LOS COLOMBIANOS CON LA INTEGRIDAD TOTAL PARA TU DEFENSA.

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