La forma de escoger al contralor es un abuso

Wlliam Caledrón

La barca de Calderón

Por William Calderón Z.

15 de febrero de 2016

Contralor por proposición

En desarrollo  del artículo transitorio 41 de la Constitución del 91 que autorizó a la ciudad de Bogotá para tener su propio reglamento  que se tradujo en el 14 21 el llamado Estatuto Orgánico del Distrito Capital, gracias a la pericia jurídica del constitucionalista Jaime Castro, quien a la sazón fungía como Alcalde Mayor, le permitió  a la ciudad un Estatuto Orgánico moderno, pues el concejo de la época abandonó sus funciones, cuando los cabildantes estaban dedicados de tiempo completo a la menuda politiquería, a la celebración de contratos y a la pesca burocrática.

Lo que a la letra dice…

El 14 21 del 23 de julio del 93 habla del Contralor y sus funciones quien lo reemplaza en sus faltas temporales o absolutas.

Repitiendo lo ocurrido al entonces Contralor Auxiliar de la época, Edgardo Ramírez Polanía, le robaron la vocación constitucional de asumir en calidad de encargado el cargo de titular como Contralor Distrital, hasta tanto los organismos con capacidad nominadora a cargo de los tribunales dieran vía libre a la elección por cuenta del Concejo.

La historia vuelve a repetirse

Ahora se repite la historia pero a la inversa, el Concejo encarga por proposición sin tener tal atribución y el alcalde en uso de las facultades deberá nombrar un encargado, los despistados cabildantes ferrocarriliaron el encargo sin encontrar el almendrón proponiendo a la señora Ligia Botero quien se encuentra protegida el retén pensional que le otorgan las leyes 790 de 2002 y complementadas por la 109 de 2004.

Se atornilla

El contralor puede quedarse desempeñando ese cargo amparado en su retén pensional, que le otorga todo su derecho.

Cualquier ciudadano puede demandar y denunciar penal y disciplinariamente a los concejales que se inventaron esa figura de elegir una persona por proposición… confundiendo su facultad nominadora, entrando a participar en un concurso heterogéneo de delitos que según el jurista Gonzalo Zuluaga incluye un presunto prevaricato por acción, usurpación y abuso de funciones públicas y disciplinarias cuando este lunes le de posesión al nuevo Contralor.

 

 

Deja un comentario