La Barca de las desigualdades salariales

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Por William Calderón

¡Qué contraste!

Mientras ”Juampa” construye al principado de Anapoima con la ampliación de una autopista que le cuesta al país $ 850 mil millones de pesos, Honda se muere por el aislamiento, Buenaventura la capital del TLC sigue pendiente de  una vía que nunca llega, el Chocó y Tumaco no existen en la mente presidencial.

Manizales sin carretera a Bogotá pues la actual conserva sus especificaciones originales, como lo describe desde su púlpito radial el exministro Fernando Londoño Hoyos cuando se refiere al derrochón gobierno del títere de los narcoterroristas que dirigen la entrega de Colombia al Castro Chavismo. 

El despojo

Este es un pequeño inventario de lo que padecemos los colombianos por cuenta del despojo que desde la Casa de Nariño se hace a la provincia colombiana por cuenta del régimen del camarada Santos y sus mermelados gobernantes.

Pruebas al canto 

El salario de los congresistas en Colombia aumentó casi $ 2 millones de pesos mensuales.

Don Antonio Guihur Porto –el abanderado de todas las causas en defensa de los pensionados de nuestro país— plantea estos interrogantes a propósito de la promulgación, por decreto presidencial, del más mínimo de todos los mínimos en el vecindario suramericano:

¿Puede así haber justicia social en Colombia?

Cuándo explotará la bomba social que tiene oprimidos a los colombianos? ¿Saben estos sabios de la mezquina economía santista que la cascada de alzas se llevará de calle el aumento de los 46 mil devaluados pesos en los tres primeros días de enero?  

Un contraste monstruoso

El salario de los congresistas en Colombia aumentó $ 2 millones de pesos.

La cifra cobra fuerza tras conocerse el incremento del monto mínimo que recibirán los trabajadores colombianos en 2016.

Indignan el salario de los congresistas en Colombia y el salario mínimo en Colombia.

El aumento en el salario de los ‘padres de la patria’ se dio en agosto pasado y, contrario a lo que pasó con los más de dos millones y medio de colombianos, fue de algo más de 8,3 % ($ 2.000.000 de pesos).

Lo que dijo Vicky Dávila

La cifra que tenían por salario los congresistas hasta antes de agosto era de 24 millones de pesos y, con este nuevo incremento, se fijó en 26 millones de pesos mensuales, señala en un oportuno recorderis La FM de doña Vicky Dávila.

 Tres detonantes peligrosos

Otros tres peligrosos detonantes para que el pueblo explote ya de tanta injusticia social, se subleve y se tome el poder a la fuerza:

Miserable aumento del salario mínimo frente a una inflación desbordada.

El aumento mensual del salario mínimo para trabajadores se autorizó en un 7 %, es decir, míseros $ 46.000 mensuales pero los congresistas en el mes de agosto se aumentaron sus salarios en $ 2 millones mensuales, pasando sus ingresos de sólo nómina de $ 24 millones a $ 26 millones.

Una reforma tributaria por aprobarse para aumentar el impuesto del IVA del 16 % al 19 % que afectará a todos los colombianos dando al trate muy negativamente frente al ridículo aumento del salario mínimo.

Y esperemos el otro batatazo santista con el aumento de las mesadas pensionales.

La ley del embudo

Como reza la vieja canción vallenata, esta es “La ley del embudo”: Lo aancho para los congresistas (los mal llamados padres de la patria) y lo estrecho para los otros, (los de salario mínimo).

No cabe duda: Colombia es el país de las desigualdades sociales, jalonadas todas desde el equipo económico por el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, un reconocido enemigo de los jubilados y de la clase trabajadora que aspira a ser candidato presidencial en el 2018. Vaya, vaya.

¡Que Diosito nos coja confesados ante semejante despropósito!

2 de enero de 2016.

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