Misael López Soto, exconsejero de la embajada venezolana en Irak desde 2013 hasta agosto de 2015, denunció que los funcionarios están vendiendo documentos como visas, pasaportes y certificados de nacimiento a terroristas de Siria, Palestina, Irak y Pakistán.
En marzo de 2014 se informó al embajador sobre la situación. Él no hizo nada y calló sobre la situación.
López denuncia que “las embajadas venezolanas en el medio oriente son usadas para documentar personas que en muchos casos están ligados a organizaciones terroristas”. Estas personas son “votantes activos manejados por el actual gobierno para su uso y conveniencia”.
Ahora, el exfuncionario está amenazado y sin la protección que debería brindarle el estado.
