
Varias obras en Bogotá están retrasadas porque han sido víctimas de robos en los sitios de trabajo.
En los últimos meses los contratistas del IDU han perdido cerca de $ 250 millones de pesos por el robo de materiales, herramientas, maquinaria y señalización.
Además, los delincuentes los extorsionan cobrándoles hasta $ 20 millones de pesos por la devolución de las cosas robadas.
Las obras más afectadas están en las localidades de Engativá, Usaquén, Puente Aranda y Suba.
