El odio a Uribe no justifica joder a Colombia

pp

Dr Nates Amistades peligrosas.”

El odio a Uribe no justifica joder a Colombia”

Qué absurdo pretender satanizar la amistad de Iván Duque con Álvaro Uribe Vélez. Digámoslo francamente: muchos millones de los colombianos que votamos por Duque en la primera vuelta y lo haremos en la segunda, tuvimos en consideración este elemento como un punto complementario a las calidades del candidato, las cuales sería redundante y cándido de mi parte repasar en esta columna. Pero sí estimo necesario recabar en una de ellas, que sus opositores han creído útil usar en su contra: su juventud. Ya me había referido a esto en una columna anterior cuando hice un repaso comparativo de algunos -quizás diez- presidentes de países como Francia, Austria, Bélgica, Canadá etc., que son coetáneos e inclusive menores que Duque.

Pues los jóvenes colombianos que piensan con responsabilidad en el futuro de su país, tienen la opción de apoyar a un líder contemporáneo suyo, que atesora, como ellos, la fuerza de su juventud para liderar ese relevo generacional que tanto estamos necesitando, sin correr el riesgo de desinstitucionalizar el país; Sin necesidad de dar el salto al vacío que están padeciendo países tan cercanos al nuestro, como Venezuela o Nicaragua cuyas juventudes, hoy, están hasta ofrendando su vida en aras de desandar los caminos a que los indujo el “neopopulismo de izquierda” en cuyos “cantos de sirena” creyeron ellos o su generación anterior.

Respecto a la paz, Duque ha sido muy claro en que “NO es enemigo de la paz”; (agrego yo que nadie lo es) y que lo que hay que hacer es aplicar unos ajustes a lo acordado en La Habana. Y precisamente el domingo pasado, 10 de junio, el diario El Tiempo, publicó un reportaje a Rodrigo Londoño (“Timochenko”) excomandante y hoy presidente del partido de las FARC, en el que este manifiesta que “…están dispuestos a discutir con quien sea elegido presidente el próximo 17 de junio los ajustes a los acuerdos en Cuba”. El significado de estas palabras disipa temores, despeja caminos, va mucho más allá de lo que los detractores de Duque han usado como amenaza y deja sin piso las aseveraciones de que este es enemigo de los acuerdos. Como dice Alfonso Cuellar en su columna de Semana: “Es tanta la ceguera antiuribista que se niegan a reconocer que quien tiene más posibilidad de reconciliarnos, de cultivar lo sembrado en la última década es este joven de 41 años, formado afuera quien, más que nadie, sabe cuánto ha progresado Colombia. Un hombre con pocos enemigos y resentimientos. En síntesis, todo lo que no es Petro”.

olviendo al tema de la cercanía personal y política y las distintas noticias, caricaturas y fotomontajes de los diarios y revistas “enmermelados” por Santos, en los que pintan a Duque con el trasfondo de Uribe, sería equilibrado que también dibujaran a Petro pero con el trasfondo de Fidel Castro, Hugo Chávez, Nicolás Maduro y Daniel Ortega, cuadro al que se le podría aplicar el conocido título cinematográfico: “Amistades Peligrosas”.

En cambio, somos muchos millones de colombianos (demostrado en las urnas varias veces) los que nos sentimos orgullosos de ser amigos de Uribe; de apreciar su firmeza, de admirar su entrega incondicional por el futuro de este este país en el que cree a ojo cerrado; de agradecer su valentía de seguir en el ingrato y desagradable escenario de la política, soportando ataques de la más insólita y baja calaña, pudiendo ocupar el cómodo sillón del retiro al lugar histórico innegable que ya tiene. Por eso cuándo propone que apoyemos el nombre de Iván Duque a la Presidencia de la República, creemos en él. Hasta la inefable Ingrid Betancur, en un acto al lado de Petro, en un “rapto de racionalidad”, dijo que “sin Uribe no hubiera sido posible lograr la paz en este país…”

Los colombianos, famosos por nuestra creatividad, viveza e inteligencia deberíamos aceptar la validez del título de la columna de Cuellar que mencioné arriba: “El odio a Uribe no justifica joder a Colombia”.

13 de junio de 2018.

Publicado por Álvaro Uribe.

Anuncios

Un comentario

  1. Hablan mucho del odio a Uribe, pero que raro, siempre gana todas las elecciones. De eso si nadie comenta nada. Entonces, somos muchisimos mas los que lo admiramos queremos y seguimos! Viva la Democracia!

Deja un comentario