La venganza de Coronel: Abelardo De La Espriella

Fotografia Dr. Abelardo para medios

Por: Abelardo De La Espriella.

abdelaespriella@lawyersenterprise.com

El periodista, empresario y contratista del gobierno Santos Daniel Coronel, que tanto enarbola la bandera de la objetividad y la seriedad de su oficio y la obligación que tiene un comunicador de alertar a la audiencia sobre los posibles conflictos de intereses en los que puede incurrir al referirse a un tema u otro, olvidó informarles a sus lectores que entre el suscrito y él existen sendas causas jurídicas, que no le permiten opinar a Coronel sobre mí, con la sindéresis que corresponde.

Como apoderado general de un cliente de la firma que presido, contraté a un abogado especialista en derecho civil, en la ciudad de Miami, para que demandara al noticiero Univisión y al periodista Gerardo Reyes, subalterno de Coronel, por informaciones difamatorias en contra de mi prohijado. Coronel es director de ese informativo. La acción judicial ya cogió pista y puede resultar muy onerosa para el canal y para Reyes. En Colombia, en mi condición de abogado de varios ciudadanos calumniados e injuriados por Cecilia Orozco, Ignacio Gómez y otros colaboradores de Noticias Uno, y a título personal, también he presentado varias denuncias penales contra los aquí reseñados. Noticias Uno es de propiedad de Coronel. A raíz de esas denuncias, se desató una persecución mediática-judicial en Colombia, orquestada por los periodistas de marras (ver comunicado).

El abogado es como el médico: debe acudir, sin prevenciones, a las causas para las cuales sea requerido. En ejercicio de esa labor, he representado a más de 4000 personas, en los últimos 17 años, entre ellos periodistas (desde reporteros rasos, hasta directores de los más importantes medios), unos, de izquierda; otros, de derecha. Gustavo Rugeles hace parte de esa nutrida lista. Rugeles ha tenido agrios enfrentamientos con Coronel y su combo, incluyendo a Gonzalo Guillén, Yohir Akerman (a quienes también tengo denunciados) a Camilita Zuluaga y Vladdo. Todos ellos presumen que todo cuanto dice y escribe Rugeles es influenciado por mí y que, además, lo financio. Ambas cosas son falsas: lo he representado y somos amigos (nunca lo negaría). Lo demás es especulación. El que las hace se las imagina. Por supuesto, dicha circunstancia ha exacerbado los odios de la jauría. Si me van a acusar por todo lo que dicen o hacen mis clientes, es evidente que no entienden que una cosa es el representado, y otra, su defensor. La tengo clara: no hay honor en una pelea por la espalda: todas las mías siempre las he dado de frente.

El travieso Daniel me ha dedicado dos columnas en los últimos meses. Mi pecado, hacer el trabajo de un abogado litigante y darle la batalla a él y a su camarilla, acostumbrados a ser “los catones morales de la República” y a decir lo que les venga en gana, mientras todo el mundo muere de terror hacia ellos; pero ese no es mi caso. En la primera entrega, Coronel intenta, de manera torticera, generar un conflicto personal entre Jaime Granados y yo. En el segundo escrito, incurre en toda suerte de mentiras y verdades a medias, para sembrar dudas sobre el origen de mi patrimonio. Dice, por ejemplo, que en 2006 firmé un contrato con los Nule por 800.000 dólares y cita otra columna que me dedicó, por esas mismas calendas, para corroborarlo. Lo que no dijo es que yo representaba a un consorcio del que hacían parte dos gigantes: el Grupo Olímpica y el Aeropuerto de México. En aquella oportunidad y en esta, Coronel deja entrever que algo turbio hay detrás, como, por ejemplo, que mis honorarios eran un soborno para hacernos a la concesión del Aeropuerto El Dorado. Convenientemente, el listo Daniel, nunca dijo que dicha licitación se la ganaron otros.

Miente Coronel, cuando dice que mi firma en el 2005, con apenas 3 años de fundada, reportó tan solo 1 millón de pesos de utilidades. Falso: según la declaración que reposa en la Dian fue de $137.931.000, y yo, como persona natural que declara desde los 23 años, otro tanto similar. Desde ese momento hasta ahora, la facturación ha crecido a un 40% sostenido. En el 2017 llegamos a cerca de 25 mil millones de pesos en utilidades, lo que nos sitúa entre las 10 firmas colombianas que más facturan. Los números están en la Dian, en la SIC y el IRS, debido a que declaro en Colombia y en EE.UU. No tengo dinero en paraísos fiscales, y Delaware no opera como uno, y no es la ignorancia de Coronel, sino su mala fe la que lo impulsa a faltar a la verdad.

Como política de la firma, no celebramos contratos con el Estado, y tenemos un programa de inversiones, que nos ha permitido diversificarnos, con fundamento en la organización y la planificación estratégica. Desde niño fui un emprendedor y un trabajador incansable. Pude haber sido “un hijo de papi”, pero me resistí a ese mediocre destino, y decidí escribir mi propia historia. Ejerzo mi profesión con una pasión desbordante. Nunca he sido vergonzante, me pagan muy bien por lo que hago (algo bueno debo hacer), tengo olfato para los negocios (nunca “compraría” un canal que no tiene casi nada de audiencia) y me gustan (como a todo el mundo) las cosas buenas, incluyendo los aviones. Toda la culpa es de mi padre: él es un sibarita empedernido y un hedonista sin igual. La genética italiana no falla: la dolce vita, ragazzi.

Otra razón que acrecentó las malquerencias de Coronel y Cía. hacía mí, es el papel que represento como apoderado del exmagistrado Jorge Pretelt, a quien los medios de comunicación no bajaron de asesino. Hoy, cuando las pruebas practicadas en el juicio, muestran la inocencia incontrovertible de Pretelt, los mismos que lo lincharon guardan un silencio penoso. Por alguna sórdida razón, Coronel y sus muchachos querían acabar con Jorge Pretelt a como diera lugar, pero ahí estaba yo, como profesional del derecho, para evitarlo, y ello, desde luego, tiene sus costos personales.

El hecho de que esta columna semanalmente sea leída por más de 150.000 personas es algo que estimo, no debe agradarle mucho a Coronel y a sus amigos. Ni que decir de mis posturas políticas e ideológicas: ellos “levitan” en un espectro diametralmente opuesto al mío.

Con mi plata hago lo que quiero, siempre que no sea ilegal. Me alcanza hasta para contratar a uno de los mejores abogados civilistas de Estados Unidos, para demandar por difamación a Daniel Coronel, en Miami, como en efecto ya lo hice.

Coronel hurgó y expuso mi vida privada. Supongo que eso me habilita para escudriñar en la suya. Puedo decir, por ahora, que de nada le ha servido a Daniel vivir en Norteamérica: creer a estas alturas que un avión es sinónimo de ilegalidad es francamente pueblerino. No hay nada malo en ser de pueblo; lo detestable es seguir siéndolo en la cabeza.

Algo maravilloso ha quedado de este episodio: descubrir que los colombianos no son tan envidiosos y resentidos con el éxito ajeno como pensaba: el apoyo que he recibido es abrumador. Por ese solo hecho me doy por bien servido.

Siempre he vivido conforme a mi manera de ver el mundo. Creo que la inteligencia debe producir prosperidad y espacio para los gustos. Eso sí, lo material, sin amor, no sirve de nada. Afortunadamente, de lo segundo tengo más que de lo primero.

La Ñapa: Cuando Cecilia Orozco habla de objetividad periodística, me da risa. Cuando recuerdo todas las infamias y mentiras que dijo contra la esposa de Jorge Pretelt, me da asco.

14 de enero de 2018.

Publicado: diciembre 18 de 2017.

COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA

El abogado Abelardo De La Espriella y el periodista Ernesto Yamhure le informan a la opinión pública que remitirán a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos una queja denunciando hechos de hostigamiento en su contra, tendientes a afectar de manera grave el derecho fundamental de aquellos al buen nombre y a la intimidad, con el firme propósito de lesionar su integridad moral, laboral, familiar y económica.

1. Hace varios meses, el periodista Ignacio Gómez le solicitó a la Fiscalía General de la Nación copia de TODAS las investigaciones que hubiere en esa entidad en contra de los firmantes, petición que carece de cualquier sentido, pues dicha información es de carácter confidencial.

2. La Fiscalía General de la Nación, defendiendo el artículo 15 de la Constitución Política de Colombia, rechazó la solicitud elevada por el periodista Gómez, asegurando que es deber de esa entidad respetar y hacer respetar los derechos de habeas data, a la intimidad personal y familiar e, igualmente, al buen nombre de las personas.

3. Ante esa respuesta, el comunicador de marras presentó un recurso de insistencia ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca.

4. Aquella información solicitada por el periodista y que atañe a la vida íntima de dos particulares carece de cualquier interés periodístico, lo cual comprueba que la motivación de fondo es la vindicta, por motivos profesionales y personales.

5. Los 2 firmantes de este comunicado participamos en procesos penales emprendidos contra la directora del noticiero denominado Noticias Uno, del que el periodista Ignacio Gómez es subdirector. Es evidente el interés del comunicador por obtener información reservada, con el propósito de fabricar historias periodísticas y, con ello, manipular a la opinión pública y a la administración de justicia.

6. Defendemos nuestro derecho a la intimidad. Siempre hemos estado dispuestos a atender con diligencia y respeto los llamados de la Fiscalía, que son frecuentes, como consecuencia del desarrollo de nuestras actividades profesionales.

7. En el caso del doctor Abelardo De La Espriella, él, así mismo, y de la mano de abogados norteamericanos, ha formulado una demanda contra una empresa vinculada con el periodista Daniel Coronell, propietario de Noticias Uno: en los Estados Unidos, cursa una acción civil contra la cadena Univisión, canal del que el señor Coronell es director de noticias. Del mismo modo, el Doctor De La Espriella ha formulado sendas denuncias contra los periodistas Ignacio Gómez y Guillermo Gómez, subdirector y periodista de Noticias Uno.

8. Le solicitaremos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que haga valer nuestros derechos constitucionales, partiendo de los derechos de habeas Data, a la intimidad, al buen nombre y a la presunción de inocencia. No vamos a permitir que, por motivaciones protervas, se acuda a información confidencial para manipularla y, de manera ilegal, romper reservas sumariales y desatar, por parte de periodistas malquerientes, una campaña de desprestigio en nuestra contra.

9. Estamos ante un evidente conflicto de intereses. El señor Ignacio Gómez, subordinado de Daniel Coronell y Cecilia Orozco, propietario y directora de Noticias Uno, respectivamente, claramente no está motivado por una preocupación periodística al solicitar información reservada de dos particulares que, en diferentes aspectos, sostienen controversias con sus empleadores.

Abelardo De La Espriella.                                                           Ernesto Yamhure.

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5 comentarios

  1. BIEN HECHO DR DE LA ESPRIELLA,CON BANDIDOS MERMELUDOS Y SUS EMPLEADOS HAY QUE IR DIRECTO COMO CON LAS VIBORAS A LA CABEZA,EL PAIS SABE QUE CLASE DE PERSONA ES UD UN PROFESIONAL DISTINGUIDO Y DE LOS MEJORES EN SU RAMA MIENTRAS QUE DE CORONEL SON MAS LOS ACTOS DE LAMBONERIA Y NEGOCIOS TURBIOS CON MAFIOSOS.LOS QUE CONOCE EL PUEBLO COLOMBIANO.

  2. Del sicario de la información, daniel coronel, se puede esperar lo peor!!!!…Esta lacra, al servicio de la delincuencia estatal y de otras nauseabundas fuentes, ha construido su emporio de mentiras para beneficio de quienes lo han catapultado en la cumbre de ésta mafiosa organización noticiosa!!!!

  3. Es bien sabido que coronel es un sucio y burdo ejemplar , es un dromedario lamben y tramposo acostumbrado a lo sucio y a la oscuridad de sus cacareados triunfos , mediocre asta el tuétano una vergüenza con sonido propio

  4. Lo felicito doctor De la Espriella. Es clara la intención de Coronel y Orozco por hacerle daño, pero no de su brazo a torcer. Su caso contra Univision lo veo con muy buen pronóstico. Este es un canal mamerto y cada día con menos audiencia aquí en los Estados Unidos. Le deseo mucha suerte y que Dios lo guarde.

  5. Animo doctor De la Espriella. Lastima que usted tenga que distraer su inteligencia con tipejos de esa calaña. Colombia los conoce muy bien.

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