
Un joven de 19 años, que protestaba en contra de la dictadura de Nicolás Maduro, murió al recibir un disparo por parte de la Guardia Nacional Bolivariana durante las protestas del 6 de abril.
El líder de la democracia venezolana, Henrique Capriles, denunció que es el mismo ministro de relaciones interiores y justicia, Néstor Reverol, quien “obliga a comandantes de la Guardia a reprimir sin importar vidas».
Ya la también líder, Lilian Tintori, esposa del detenido Leopoldo López, había denunciado este tipo de ataques a los manifestantes que marchaban pacíficamente.
Según informan las autoridades, Jairo Ortiz murió por «una herida de bala a la altura del tórax» cuando uno de los colectivos de la policía trató de impedir la marcha en la urbanización de Montaña Alta.
7 de abril de 2017.
